Tu cartera, medida como se debe.
Tú anotas lo que compras y lo que vendes. La herramienta reconstruye tu cartera día a día y calcula riesgo, rentabilidad, concentración y valoración — y te enseña de dónde ha salido cada cifra.
- Gratis para empezar, sin tarjeta
- El CSV de tu bróker, analizado en un minuto
- Análisis, no asesoramiento — nunca envía órdenes
Seis vistas de una cartera, y las herramientas alrededor.
Cada panel es una pestaña de la demostración en marcha. Las cifras las calcula el mismo motor que usarías tú.
Dónde está de verdad el riesgo
La parte de la volatilidad de la cartera que aporta cada posición, repartida exactamente con la descomposición de Euler — junto a su parte del dinero. Nunca coinciden, y la diferencia es el riesgo que nadie te enseñó. Correlaciones, concentración y cuántas apuestas independientes tienes de verdad.
Abrir la pestaña de riesgo › RentabilidadLa rentabilidad, medida con honestidad
Las aportaciones no son ganancias. Rentabilidad ponderada por el tiempo y por el dinero, y la brecha entre ambas.
Pruebas de estrésCómo se comporta en una caída
Peores días, peores meses, colas gruesas, y tu cartera pasada por crisis anteriores.
DecisionesSimula antes de operar
Lo que una compra haría a tu riesgo, comparando candidatos. Y lo que habría costado rebalancear.
NovedadesLo que han presentado tus empresas
Directo de la SEC, desde tu última visita.
FundamentalesDiez años de cuentas, y un DCF
Crecimiento, márgenes, retorno sobre el capital, flujo de caja libre y adónde fue, de los documentos del regulador; las puntuaciones de Piotroski, Altman y Beneish; y un DCF con escenarios, un rango de Monte Carlo y cada supuesto a la vista.
ConstructorConstruye una cartera, y mira lo inestable que es la respuesta
Mínima varianza, máximo Sharpe y una versión remuestreada, siempre frente a pesos iguales.
CopilotoPreguntas en palabras llanas
Explica las cifras y nunca las calcula: debajo de cada respuesta, los cálculos exactos que ha usado.
El CSV de tu bróker, analizado en un minuto
Exporta tus operaciones, suelta el archivo, confirma. O escríbelas a mano.
Empezar gratis ›De estas dos líneas, solo te enseñan una.
Las dos líneas describen los mismos días de la misma cartera. La de arriba casi siempre sube y deja una sensación; la de abajo es la mitad que decide si al final seguías teniéndola. Calculadas por el motor que hay detrás de esta página sobre la cartera de demostración — ábrela y encontrarás la misma forma.
Nunca coinciden, y el segundo no te lo enseña ningún bróker.
La cuota de riesgo sale de la descomposición de Euler de la volatilidad de la cartera, así que las partes suman el total exacto en lugar de repartirse a ojo. Una posición causa más riesgo que su peso cuando es volátil Y además se mueve con todo lo demás — que es justo el caso que no se ve mirando las posiciones.
Tu bróker te dice lo que tienes.
No a lo que estás expuesto.
La misma cartera. Los mismos días. Lo único que cambia es cuánto te dejan ver.
Lo que te enseña la aplicación de tu bróker
Eso es todo el cuadro.
Dos de esas tres cifras solo saben subir.
Las dos columnas son la cartera de demostración, calculadas por el motor que hay detrás de esta página — ábrela y encontrarás estas mismas cifras. Ninguna columna es una predicción ni una promesa de rentabilidad: describen un pasado concreto. Lo importante no es que la columna de la derecha dé mejores noticias —un drawdown máximo del 39,4 % es peor noticia—, sino que estabas expuesto a ello de todos modos, y solo una de las dos columnas te lo dijo.
Lo que enseña esto, con las mismas posiciones
Seis de esas diez solo se pueden calcular reconstruyendo la cartera día a día — que es el trabajo, y el motivo de que la aplicación de un bróker no las enseñe.
No son opiniones. Sesenta años de método publicado.
Optimización media-varianza y frontera eficiente (Markowitz, 1952). El ratio de Sharpe (Sharpe, 1966). Concentración medida con el índice de Herfindahl invertido. Value at risk histórico y condicional. Validación walk-forward purgada, para que un modelo nunca se puntúe sobre datos que pudo haber visto. Son las herramientas estándar de una mesa de riesgos institucional, implementadas enteras y nombradas allí donde se usan, para que puedas ir a leer el artículo original.
Por qué te puedes fiar
Cada cifra es trazable. Ves qué herramienta la calculó y con qué argumentos. Hay un test automático que suspende cualquier respuesta con una cifra sin origen — no es una promesa, es una comprobación que se ejecuta.
Cada resultado lleva su salvedad pegada. Sobre qué ventana se calculó, a qué distancia está el precio del periodo contable con el que se compara, qué supone y qué no. Un aviso que no viaja con la cifra es un aviso que no lee nadie.
Los fundamentales vienen del regulador. No de un revendedor: leemos las presentaciones que las propias empresas depositan en la SEC. Diez años de histórico, de la fuente original y no de la interpretación de un tercero.
Tres hallazgos reales. Dos son incómodos.
Medidos sobre diez años de AAPL, MSFT y NVDA con este motor. No son ejemplos inventados para esta página.
La diversificación se debilita justo cuando hace falta. Una sola matriz de covarianzas promedia ese efecto hasta hacerlo desaparecer.
El riesgo no está donde mira Markowitz. No saber en qué régimen estás es riesgo en sí mismo, y un modelo clásico no lo sabe representar.
El modelo de predicción no funciona. Se publica con esa cifra al lado en vez de ajustarlo hasta que quedara bien. La ausencia de señal también es un hallazgo.
Lo que no hace
No es un asesor financiero y no te va a decir qué comprar. No envía órdenes ni se conecta a ningún bróker para operar. No promete rentabilidades: todo lo que calcula describe un pasado concreto, y nada garantiza que el futuro se le parezca.
Puede analizar qué implicaría una decisión. No puede tomarla por ti — y cualquier herramienta que diga lo contrario te está vendiendo una certeza que no existe. Los límites completos, aquí.
Aquí no hay ni una cifra escrita por una inteligencia artificial.
El motor calcula, el modelo explica. Cada cifra sale de funciones deterministas cubiertas por 653 tests automáticos. El copiloto solo puede llamarlas y ponerlas en palabras, y bajo cada respuesta ves exactamente a cuáles llamó.